Enfermedad renal y Hemodiálisis

Beneficios

Mejora las reacciones inflamatorias en pacientes sometidos a hemodiálisis. En estos pacientes, la administración suplementaria de agua hidrogenada junto con las soluciones empleadas, revierte el estrés oxidativo inducido por la hemodiálisis y mejora la calidad de vida de los pacientes.

Estudios

El agua rica en hidrógeno mejora, e incluso revierte, la toxicidad renal inducida por ciertos fármacos, al reducir el estrés oxidativo, así como la creatinina sérica (Cr) y el nitrógeno ureico en sangre (BUN), ambos indicadores de la función renal.

Nakayama examinó los efectos de añadir agua rica en hidrógeno a un grupo de 8 pacientes en tratamiento de hemodiálisis (12 sesiones), observando que mejoraba el tratamiento en sí y disminuía la presión arterial sistólica antes y después de la diálisis.

En un ensayo clínico de 6 meses de duración realizado en 21 pacientes sometidos a hemodiálisis 3 veces por semana (un total de 78 sesiones), la adición de agua rica en hidrógeno a las soluciones de hemodiálisis redujo las reacciones inflamatorias, disminuyó los marcadores de estrés oxidativo y favoreció el control de la presión arterial, mejorando la calidad de vida de los pacientes.

La hemodiálisis provoca aumento del estrés oxidativo y éste se asocia con enfermedad cardiovascular grave y muerte prematura en los pacientes dializados. Terawaki et al. probaron la capacidad antioxidante del hidrógeno frente al estrés oxidativo inducido por la hemodiálisis en 8 pacientes, demostrando su efecto beneficioso al reducir el estrés oxidativo que se genera dentro del dializador. Por tanto, administrar agua rica en hidrógeno puede mejorar el estado redox de los pacientes.

La hemodiálisis crónica daña los glóbulos rojos, produciendo hemólisis (destrucción de glóbulos rojos), y se ha examinado si el agua rica en hidrógeno puede paliar este deterioro y la consiguiente anemia. Huang et al, estudiaron a 43 pacientes en hemodiálisis que recibieron agua hidrogenada, otros antioxidantes (vitamina C, E) o nada, durante 6 meses, evaluando en todos el estrés oxidativo en eritrocitos mediante indicadores específicos y parámetros de inflamación.

Los pacientes que no recibieron nada mostraron después de la hemodiálisis un marcado aumento (hasta 15 veces) de las especies reactivas del oxígeno (ROS), principalmente H2O2. El tratamiento con antioxidantes palió significativamente el estrés oxidativo inducido por la hemodiálisis, así como los indicadores de daño eritrocitario en el orden vitamina C > agua hidrogenada > vitamina E. Seis meses de tratamiento con agua hidrogenada aumentó el hematocrito (porcentaje de glóbulos rojos en sangre), disminuyó el estrés oxidativo y atenuó el nivel de citoquinas proinflamatorias en los pacientes en hemodiálisis.

En pacientes con enfermedad renal en estadio terminal (ERET), la elevación del estrés oxidativo provoca la oxidación de macromoléculas y la aparición de eventos cardiovasculares durante la hemodiálisis. El agua reducida obtenida por electrólisis tiene la capacidad de neutralizar las ROS perjudiciales y reducir el estrés oxidativo inducido por la diálisis en los pacientes con ERET.

En el estudio de Huang et al. la administración de agua rica en hidrógeno consiguió disminuir las ROS elevadas por efecto de la hemodiálisis, minimizó el nivel de marcadores inflamatorios y de oxidación y restableció parcialmente la defensa antioxidante de los pacientes durante 1 mes de tratamiento.

En animales de experimentación sometidos a trasplante de riñón, la administración de agua hidrogenada mejoró la función del órgano injertado, retrasó la progresión de la nefropatía crónica causada por el trasplante, redujo el daño oxidativo y el proceso inflamatorio y mejoró la supervivencia global.